¿Quieres perder el miedo a LinkedIn y tener un perfil alineado con la misión, la visión, los valores y los objetivos estratégicos de tu negocio?

Pues coge papel y boli, porque te voy a contar los tres errores que estás cometiendo en LinkedIn y que hacen que no ganes clientes. 

¡Vamos allá!

LinkedIn ya no es lo que era

LinkedIn fue tradicionalmente una red social donde colgabas tu currículum y esperabas ansioso a que viniera alguien a ofrecerte (con suerte) un empleo.

Pero ahora se ha convertido en una red profesional a la que le podemos sacar muchísimo partido si enfocamos bien nuestros objetivos y trabajamos con un perfil estratégico.

Error 1: No poner foto ni fondo.

¿Estamos locos? ¿Acaso se nos ocurre salir desnudos a la calle?

En LinkedIn sucede lo mismo, tu perfil es tu carta de presentación delante de tus clientes, potenciales colaboradores o incluso tu competencia.

Debemos poner una foto que nos represente tal cual trabajamos normalmente, no queremos pretender ser quienes no somos en nuestro día a día.

¿Y el fondo? Ay el fondo…

Me duelen los ojos de ver perfiles incluso de pago con el mismo fondo que viene por defecto en LinkedIn 😭

Algo parecido a la imagen que tienes debajo:

Linkedin errores

Si te estás preguntando qué tiene de malo esta imagen, entonces necesitabas este post como el comer. Ahora te lo explico todo:

Actualmente todo nos entra por los ojos, prácticamente escaneamos y si llegamos a un perfil en LinkedIn que no destaca de los demás porque tiene el mismo fondo azul, es probable que sigamos adelante y paremos en el que tenga un fondo que nos llame la atención.

¿Cómo debe ser tu foto entonces?

En una red profesional como es LinkedIn no debes poner la foto de tu perro, ni de tus hijos, ni tu logo (por mucho que te guste). La foto debe representarte a ti tal como eres, tal como te presentarías ante tu potencial cliente o en una reunión de trabajo.

Va a LinkedIn y revisa tu foto. ¿Es una foto de cuando tenías 15 años? ¿No tienes foto? ¿Tienes una foto que ya no te representa?

Cámbiala cuanto antes.

¿Y qué pasa con el fondo?

Actualmente ya no hay excusas para no hacer un diseño decente, incluso para los que no somos diseñadores. Con la herramienta Canva, puedes diseñar un fondo que destaque en LinkedIn.

Puedes poner tu misión, una palabra que destaque los valores de tu negocio, alguna imagen de un libro que hayas escrito, etc. Las personas que visitan tu perfil deben saber de manera visual a qué te dedicas.

Ahora vuelve a LinkedIn y revisa el fondo de tu perfil. ¿Tiene el fondo azul? ¿Tienes una foto en la playa? ¿Tienes un fondo que no dice nada?

Cámbialo cuanto antes.

Error 2: Redactar el perfil como si fuese un currículum

Hace mucho tiempo que LinkedIn dejó de ser un espacio donde fardar de nuestras titulaciones para convertirse en una herramienta profesional.

En el perfil de LinkedIn tenemos varios apartados:

✅ Titular

✅ Extracto profesional

✅ Recomendaciones

Estos tres apartados son los más desaprovechados de esta red social.

Si en el titular te limitas a poner tu cargo, si en el extracto profesional te limitas a poner un párrafo con las típicas frases de ayudo a…. a conseguir X y si las recomendaciones «brillan por su ausencia» dentro de tu perfil, estás desaprovechando (y mucho) el potencial de esta red social.

Ya sé que puede dar pereza y que LinkedIn tampoco es muy intuitivo en el diseño del perfil, pero te aseguro que es muy sencillo y que da resultados a largo plazo.

Como te había dicho, voy a darte soluciones. Lee con atención…

El titular: Aprovecha para poner la misión de tu negocio. Tienes pocos caracteres, pero debes poner a prueba tu capacidad de resumir.

Aquí tienes el mío: Formación y asesoría para profesionales de la calidad, las mercancías peligrosas y los negocios online.

Revisa tu titular e intenta resumir en una frase de qué va tu negocio.

Extracto profesional: A tus clientes no les interesa si has ganado la medalla de honor cuando estabas en la Universidad o si has hecho 45 másteres. En la era de internet y de los negocios digitales, eso pasa a un segundo plano. Tu cliente o potencial cliente sólo necesita una cosa: resolver su problema y saber si tú puedes ayudarlo a hacerlo.

Es por eso que en este apartado (donde tienes aproximadamente 2000 caracteres), puedes explayarte diciendo a quién ayudas, cómo lo haces, cómo puede tu cliente recibir tu ayuda, qué productos/servicios tienes, etc.

Aquí tienes un fragmento de mi extracto (puedes verlo completo si visitas mi perfil de LinkedIn):

Me llamo Gehisy y estoy aquí para ayudarte a ti y a tu empresa a OPTIMIZAR el trabajo diario con la NORMATIVA de calidad y mercancías peligrosas. ¿Tienes un negocio online y te parece que esto de la calidad no va contigo? No te preocupes, estoy aquí para llevar al mundo online las mejores ESTRATEGIAS del mundo físico

Revisa tu extracto y redáctalo con calma y sin apuro asegurándote de que pones quién eres, a quién ayudas, cómo vas a ayudar a esas personas, por qué tienen que confiar en ti y no en otra persona, pon enlaces a tus regalos gratuitos, etc. Las posibilidades son infinitas.

Recomendaciones: Hay muchísimos perfiles sin recomendaciones. En este apartado es donde puedes aprovechar para que tus clientes te dejen los tan deseados testimonios.

La mayoría de las veces nos quejamos de que no tenemos testimonios para nuestras páginas de venta. ¿Se los has pedido a tus clientes en LinkedIn?

Haz la prueba. Seguro que te sorprenden con alguno como este:

Linkedin errores

El tip: Sé específico sobre qué producto o servicio necesitas que tu cliente/colaborador te haga el testimonio en LinkedIn.

Error 3: No interactuar con las publicaciones de tus contactos

Supongamos que tienes muchos contactos en LinkedIn (o pocos) da igual, pero de nada te sirven porque nunca interactúas con ellos.

LinkedIn es una red que te permite establecer relaciones profesionales, pero si no interactúas, ¿cómo va a tenerte alguien en cuenta?

No basta solamente con recomendar las publicaciones de otros, se trata de dejar comentarios, participar en las conversaciones. LinkedIn da por hecho que si estás en contacto con alguien de manera profesional es porque te interesa su trabajo, su perfil y por supuesto, lo que publica.

La solución: Dedica al menos 20 minutos al día a comentar en los post de tus contactos en LinkedIn. Aporta tus puntos de vista, diles por qué te gusta su artículo o lo que han compartido.

¿Y ahora qué?



Cuéntame en comentarios qué tal han ido los pequeños cambios que has ido aplicando después de leer el post.

¡Te leo!

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